La actividad física significa “moverse”. Según la Organización Mundial de la Salud, se define como cualquier movimiento corporal producido a partir de los músculos esqueléticos que exija un gasto de energía por encima del nivel de reposo. Sin embargo, la inactividad no es lo mismo que el sedentarismo, el sedentarismo es el conjunto de actividades que requieren un mínimo o nulo gasto energético como por ejemplo, estar sentado durante desplazamientos. Esto, es debido al gran desarrollo de las tecnologías y de la industria, que ha provocado un cambio en nuestro estilo de vida. A lo largo de los años, hemos detectado que la inactividad física está entre uno de los principales factores de producción de patologías y de mortalidad en el mundo, es decir, es un elemento esencial para mantener la calidad de vida de las personas a lo largo de su vida (control de sobrepeso, aumento de la densidad ósea, fortalece los músculos, favorece el estado de ánimo…)
La capacidad física indica el esfuerzo que puede llegar a realizar cada persona, siendo así sinónimo de un buen estado de salud. Es importante tener en cuenta que existe un factor importante que afecta a la actividad física de cada persona, la edad. Según esto, debemos medir la intensidad y la cantidad de los movimientos, las actividades etc. Hoy en día, para los jóvenes y para los adultos,llevar una vida de tipo activo de manera continua fomenta el crecimiento y la aceptación del cuerpo, es decir, mejora tanto la salud física como mental.
